Equipo de trabajo


MENSAJE DEL PRESIDENTE


Cuando Los Taínos habitaban estas tierras, cada mañana podían convocar la primavera, La Caoba majestuosa cubría la sabana, la yuca al fuego en el burén convertida en casabe.


Los ríos y los arroyos estaban por todas partes celebrando la vida, otorgando el mayor anhelo de aquella raza, bañar el cuerpo y el alma, la rana simbolizaba aquel ritual. Cuando la noche caía y se retiraba en el bohío, ante que el sueño tomara su cuerpo, agradecido decía Atabey, Atabey.

Encontrar la lógica de prosperar, celebrar, disfrutar y entender la riqueza que poseemos.

No es cazar la ballena que nos visitan a realizar su encuentro nupcial y a parir sus crías, es obtener el mayor beneficio cuidándola y observándola y construyendo una leyenda.

Es desarrollar una cultura ambiental que nos permita aprovechar la riqueza de la Caoba Dominicana, pasar del caos de la basura a la industria de los residuos sólidos, haciendo de la República Dominicana un punto limpio.

Es desarrollar una alianza de la caoba, el cacao y el café, para producir agua y limpiar nuestros ríos.

Para que nuestras ciudades cargadas de leyenda, en una noche de fiesta, mientras la luna llena, cubra el horizonte, una voz pueda gritar gracias Atabey, Atabey.